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  • La doxa y la episteme en el contexto de las redes sociales ¿Cómo las redes sociales afectan nuestra percepción de la verdad?

  • Abigail Caiza


  • En la época actual, la diferencia entre doxa y episteme resulta más relevante que nunca ante el desarrollo continuo de la comunicación digital y lo más central de las redes sociales. Ya que muchos creemos en lo que vemos en las redes sociales como los remedios caseros que salen e incluso noticias que resultan ser falsas y no tienen ninguna fuente que verifique esta información publicada lo que llamamos como doxa, mientras que la episteme se basa en conocimientos científicos como puede ser los documentos que se encuentran en diferentes sitios web, pero estos son previamente revisados y verificados que esta información sea comprobable para ser compartida a otras personas y no les llegue información falsa.


    Para (Klimovsky, 2011) explica que el conocimiento científico la episteme se construye a partir de métodos de validación y contraste riguroso, lo que lo separa de la opinión común o doxa, basada en creencias compartidas entre individuos, intuiciones o información no verificada antes de ser compartida. Esta frontera, esencial para la ciencia hoy se difumina fácilmente en espacios virtuales donde la velocidad y la viralidad puede tener más influencia antes que la reflexión crítica. Klimovsky advierte que aceptar sin cuestionar información no contrastada es una de las “desventuras” del conocimiento, y en el contexto de las redes sociales, este riesgo se vuelve aún más evidente.

    Las plataformas digitales se han convertido en situaciones donde la doxa tiene más alcance entre los usuarios ya que tiene una gran independencia y se desorientan con la información que se dan en las mismas. La lógica de fundamentos de redes como Facebook, Instagram, Snap Chat, Telegram, YouTube, X, Threads, WhatsApp o TikTok promueve la publicación de contenidos llamativos, breves y emociones, que frecuentemente se comparten miles de veces sin que nadie cuestiones su origen o si esta información fue verificada antes de ser publicada. De este modo, se producen espacios de información errónea que refuerzan creencias previas y limitan a las personas que tengan una sola perspectiva de los, lo que debilita la disposición a verificar datos o aceptar argumentos bien fundamentados y que estos sean verdaderos y la información salga de fuentes confiables.
    Por lo tanto, vivimos en una realidad donde la doxa encaja perfecto con las redes sociales para expandirse y disfrazarse de una verdad imaginaria de quien la comparte. Frente a esto, la episteme obliga que existan espacios de reflexión, diálogo y práctica científica que devuelvan el valor a la duda, si lo que están viendo o leyendo en verdad es así o esa información está siendo errónea, también la comprobación y la argumentación bien construida. Para poder mantener viva la distención es clave que la información no se convierta en ruido y para que la verdad siga siendo una elaboración colaborativa basada sobre todo en la honestidad intelectual, la investigación rigurosa y el compromiso ético con la sociedad.



  • Referencia 
    Klimovsky. (2011). Las desventuras del conocimiento científico. 

     

  • “Las desventuras del conocimiento científico” 
    El conocimiento científico frente a la desinformación en línea: Desafíos y soluciones.
    Valeria Donoso

  • En la época digital, la difusión del saber científico ha llegado a grados nunca antes vistos, pero también ha emergido un fenómeno alarmante: la difusión a gran escala de desinformación en internet.  Este panorama presenta retos significativos para la comunidad científica, los medios y la sociedad en su conjunto.  En su libro "Las desventuras del saber científico", Gregorio Klimovsky señala que la ciencia no está exenta de fallos, intereses y restricciones del contexto.  
    Desde este punto de vista, la batalla contra la desinformación no solo demanda recursos tecnológicos, sino también una conciencia crítica acerca de los confines y la esencia del saber científico. Uno de los retos más significativos de la actualidad es la rapidez con que se difunde la información engañosa a través de las redes sociales y plataformas en línea. Investigaciones actuales del MIT  (Vosoughi S., 2023) indican que las noticias falsas se propagan hasta seis veces más velozmente que las auténticas, en particular cuando se dirigen a emociones o ideologías.  Esta pandemia impacta directamente en la visión pública de asuntos científicos delicados, como el cambio climático, las vacunas o las pandemias, donde se propagan teorías conspirativas sin fundamento científico.

    La ciencia se distingue por su naturaleza falible, pero también por su disposición a la rectificación a través de procedimientos estrictos.  No obstante, en internet, esta naturaleza abierta puede ser malentendida como debilidad o ausencia de consenso, lo que es aprovechado por los creadores de desinformación.  Además, la fe en la ciencia se ve debilitada cuando se expone fuera de contexto o se simplifica de manera excesiva para favorecer su uso en los medios de comunicación.   Klimovsky enfatiza la relevancia del razonamiento crítico y la importancia de entender que el saber científico es un proceso en desarrollo, no una verdad incuestionable o limitada. Para abordar esto, se necesitan soluciones completas (Euronews, 2021).  Primero, es esencial potenciar la comprensión científica desde la educación primaria.  Los individuos necesitan no solo adquirir conocimientos científicos, sino también distinguir entre fuentes fiables y sospechosas, entender la lógica de los argumentos científicos y potenciar sus habilidades críticas. Segundo, es imprescindible que las plataformas digitales tomen un mayor compromiso en la moderación del contenido que publican.  Algunas plataformas de redes sociales han comenzado a implementar etiquetas de comprobación, suprimir contenido fraudulento y dar prioridad a información verificada por especialistas, sin embargo, estas acciones todavía son restringidas Es necesario que los científicos y divulgadores se acerquen más al público general a través de un lenguaje comprensible, sin renunciar al rigor.  Klimovsky resaltaría en este punto la importancia de una comunicación científica ética, que admita la incertidumbre sin sacrificar la credibilidad.  Es vital promover espacios de conversación en los que el saber científico se encuentre con otros saberes, sin caer en relativismos extremos.
     La desinformación en internet constituye un verdadero peligro para la comprensión y la confianza en la ciencia.  En respuesta a esto, las respuestas deben tener múltiples dimensiones: educación crítica, normativa digital, comunicación clara y una ciudadanía comprometida.  Como señala Klimovsky, la ciencia requiere identificar sus fronteras sin abandonar su deseo de transformación, abordando con responsabilidad los retos de la era digital.

  • Referencias
    Euronews. (2021). Obtenido de https://www.youtube.com/watch?v=_iezdAdTyV4
    La Nacion. (2009). Obtenido de https://www.intramed.net/content/59520
    Vosoughi S., R. &. (2023). “The Spread of True and False News Online.”.



    • La verdad en la era de la posverdad Reflexiones epistemológicas sobre la información digital.

    • Melany Caguana

    • Se basa a que son los medios de comunicación ya que han alterado los procesos de construcción de la verdad política y, por ende, de su racionalidad los cuales se radican en la subordinación y reorganización de los hechos desde ideologías específicas y voluntad política,también hace referencia a la distorsión deliberada de una realidad, manipulando creencias y emociones con el objetivo de influir en la opinión pública y en las actitudes sociales.Inicialmente tenemos que es la posverdad o también conocida como mentira emotiva se implica en los hechos objetivos ya que tienen menos impacto que los argumentos emocionales este tipo fue utilizado por primera vez en 1992 en la prensa norteamericana ya que esta era fue creada por escribir sobre los escándalos de Watergate y la guerra de Irak, indicó que en ese momento ya habían aceptado vivir en una era de la posverdad, en la que se mentia sin discriminación y se ocultan los hechos.
      En el año 2004 este término fue encontrado por Ralph Keyes quien usó el concepto era de la posverdad en su libro llamado The post-truth era: dishonesty and deception in contemporary life,este término fue provenido por uno de los diccionarios Oxford quien era de origen estadounidense llamado Steve Tesich él era el primero en utilizar el término posverdad en un ensayo de 1992 en The Nation.En otro punto existen 2 tipos de posverdad una causal o culposa que se refiere a la información no propagada o falsa y otra intencional o dolosa se trata de confundir diferentes informaciones y generar duda que parezcan razonables.
      1. Falacia emocional:Conocido como ejercer diferentes creencias que solo sirven para informar.
      2. Sacar de contexto:Son los datos reales pero se aumentan otras cosas para sacar de otro tipo de información.
      3.El uso de herramientas:Plataformas que generan cosas que puedan que sean ciertas pero no lo son.
      4. Denegación de fuentes confiables:Son la plataformas que generan desconfianza hacia algunos tipos de expertos
      5. Información que los contradice: Es lo que ya el público lo cree y ya lo ve como lo real.
      Esto sucede, en primera instancia, debido al medio o la plataforma en el que se manifiestan que es el medio digital y la si vez las condiciones específicas de posibilidad que están implicadas,como en segundo lugar está la explotación del uso de sentimientos en la comunicación política y por último punto es el empleo de un lenguaje audiovisual fragmentado la posverdad que tiene como resultado eso a lo que se ha denominado psicopolítica.
      *La posverdad distorsiona la realidad con el fin de crear nuevas informaciones para que se vea que son creíbles.
      *Este tipo se crea como una herramienta digital muy poderosa con el hecho de ejercer la manipulación de información en las publicidades de distintos ámbitos como en la educación,política,social.

      Referencia: *Ponce, J. L. (2019). Posverdad y psicopolítica. Dialnet. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=7387572 *De Redacción de la Universidad Internacional de la Rioja, E. (2025a, febrero 12). ¿Qué es la posverdad y qué implicaciones tiene en la actualidad política?




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